
Muchas cosas pasaron... llego tercero medio, y como que ahi entendi que estabamos más grandes. Ahi recien entendí lo que me había pasado, lo que había sido el cambio de los 12 a los 15. Más cambios vinieron, pero el Señor Ami, al pie del cañon. Cuantas veces me sentí solo en mi casa, pq de hecho, me crié bastante solo. O sea, toda mi familia salia a las 9 y llegaban como a las 10, y yo volvía del colegio como a las 2, y quedaba solo el resto de la tarde. Peor no po, estabas tú , que me acompañabas. Recuerdo que yo estudiaba, y el venía a acostarse al lado mio. Y era eso... no se volvía loco ni nada... solo se quedaba al lado mio... derepente se me metía entre las piernas, pa' que le hicera cariño, o tipo 7, me langueteaba los dedos para que le abriera la puerta. Como mis obligaciones y responsabilidades crecieron, mi perrito aprendió a andar solo en la calle... cruzaba super bien la calle.
Si, sin querer, yo creo que empezamos un leve proceso de independencia: yo tenia que ir al colegio, y empecé a estudiar de verdad; el me dió una mano, y se hizo mas amigo de mi abuela.
Escribiendo ésto miro tu cuaderno, y tengo documentado todas las veces que tuve que correr contigo al veterinario: tres atropellos, dos peleas de perros, una operacion por un tumor debajo de la pierna... esas fueron como las cosas más graves.... me acuerdo que me asustaba mucho que te fuera a pasar algo. Creía que me iba acostar demasiado hacelo sin ti po... o sea, mirando los numeros de mi crecimiento, estuviste practicamente al lado mio la mitad de mi vida, sobre todo la peor mitad. 10 años es mucho tiempo, no?
Entre a la U, y el ultimo periodo llegó. Al poquito rato de la aventura universitaria me enteré que venía el Elías, y que obviamente, el poquito tiempo que ya te daba, se me iba a terminar en interminables viajes a maipu. Que mis responsabilidades serían otras, y que de ahora en adelante, ya no serias mi perro, sino el perro de la casa, y que más encima, te ibas de mi lado pa'cuidar a mi abuela, que ya no tenia marido, pero todavia mucho cariño para dar. Asi, me acuerdo, cuando cumpliste los 7 años, me despedi de ti. O sea, es super tonto, todavia estabas ahi, en la casa, pero como que ahora tu mision de entregar cariño y ladridos no era para mi, sino para alguien más. Igual siempre traté de ir a verte a la otra casa, e igual me movias la cola cuando me veias.
Siempre odiaste a los niños, pero no al Elías. No se pq, pero siento que cachaste que él era distinto. si hasta jugabas con él, y dejabas que te hicera cariño. Y a ti te encantaba que él te diera comida....
Yo creo que los más grandes problemas con mi viejo siempre fueron por ti. Traté de defenderte lo que más pude, pero yo se que mi papa te pegaba cuando yo no estaba y hacias alguna maldad. Sorry por eso.
Me doy cuenta que mientras más escribo, me acuerdo de cosas que no sabia que recordaba. Me doy cuenta que podria escribir 5 partes enteras de aventuras y cariños. Pero quiero terminar aqui, con ésto: te quiero mucho, mucho, y me duele en el alma, te juro por el Elías que es cierto, no haber podido estar ahi cuando te fuiste. Creo que nunca me lo voy a perdonar. Nunca olvidaré la llamada de la maite por el celular, diciendo que te habian envenenado, que estabs muerto, y que la abuela estaba muy mal. Me acuerdo que ese sábado en la tarde, estabas muy raro... echado, no reaccionabas. Y recuerdo cuando te fuiste a despedir: yo estaba con el Elías, y el guatón se fuea dormir la siesta, y yo fui al comedor, a almorzar. Estaba splo, y tú llegaste, apenas caminando, y te acostaste en mis pies. "Que raro" pense yo, "esto no lo hacias desde años"... me duele no haberme dado cuenta. Solo me conforta el hecho de que tus últimos momentos de ese sabado en la noche, los pasaste aca, en tu casa. Mi abuela se acostó al lado tuyo, y te hizo cariño hasta que te fuiste.
Capitulos aparte son los de haberte enterrado. Me tranquiliza que pudimos cerrar el circulo: Yo te traje a mi vida un 12 de abril, el 96, y yo te dejeé durmiendo el 29 de abril de este año.
Las mascotas son una buena cosa. Tienen la capacidad de quererte y de hacer que los quieras, y te agradezco eso. De verdad que si.