Wednesday, February 25, 2009

Pensamiento fugaz


hoy fuí a dejar al pequeño a su primer día de clases. y tres o cuatro ideas marcaron mi mañana.

1. mirar por primera vez a tu hijo vestido con uniforme de colegio es una de esas cosas que nunca más se te olvida. ahí viene el comentario clásico "puta que esta grande". lo que me lleva al número dos.

2. yo tb estoy más grande. cuando nos dirigíamos hacia el colegio, en al auto de la mamá de la andrea, ella manejando, yo de copiloto (mi nuevo sitial de ahora an adelante. todos tienen autos, siempre voy al lado de alguien. pero eso es para otra entrada) y el pequeñin en el asiento de atrás con su nuevo, radiante, caro y lustroso uniforme. por esas cosas de la memoria episódica que se contruye en contexto y de manera encarnada (Pozo, 2000, pag 124-126.) me acordé del día que nació el elías. me acordé del hospital, y de lo cabro que me sentía al estar ahí. fuera de lugar, con un hijo adportas de nacer, y yo con 19 años y caga'o de miedo por lo que venía, de como afrontarlo, y de saber en que cresta me convertitía con solo 19 años, un pasado lleno de carrete y oscuridad, con apenas un semestre de bachillerato. yo, el gueon exitoso de mejor promedio en el colegio que estudió en el nacional y entró a la Chile, me estaba conviertiendo en un vendedor de ripley, y que por primera vez tenía la estadística en contra todo el rato. otra estrella del futbol que ve su carrera truncada por una lesión.
y luego volví al presente, cuando paramos en seco en un rojo. y me ví un poquito más viejo, más claro. y fué bueno. bueno ver como terminó todo. y bien. con la estadistica nuevamente a mi favor, y no solo eso, sino convertido en algo que si bien no fué lo que soñe en mi prepubertad (estaba segur que inventaría la cura pal SIDA, lo juro. Lo digo en serio. En serio en serio), despues de todo te deja con la sensación de aire fresco que te pega en la cara.

3. entrar al coelgio no es empezar un ciclo, sino cerrar uno.

4. de nuevo hay susto, mas no miedo. quizás pq las foundations (no cacho la palabra en español - cursi, lo sé) estan bien enterradas.

Sunday, February 15, 2009

10 días y 9 noches= 19 días


(hoy escribiré en la parada "desahogo psicológico", asi que no edito el texto, solo escribo lo que siento y chao)

hacía rato que no escribía. y es probablemente pq me tocó el daddy shift de febrero. y fué duro. super duro tener que ser enfermero por loa mitad del tiempo. no es que no quiera o me moleste, sino muy por el contrario. lo hago con gusto y dedicación, y la plata, el tiempo y descanso perdido en verdad no valen nada con tal de verte sano.

pero es esto último lo que me hace sentir una pésima pesona: te acabo de ir a dejar, y no siento pena, ni te echo de menos luego de tantos días juntos: solo siento alivio de poder descansar. y me siento una mierda por eso. obvio, sé que te voy a echar de menos como siempre, sólo que no ahora, sólo que no hoy.

quizás lo único medianamente positivo de todo esto es que se confirma mi teoría: el amor es una decisión. incluso el amor a los hijos.

muy mal por mí. pero necesito, aunque sea un par de días, estar conmigo, y no todo el rato contigo. te amo, más que nunca, pero hoy quiero hacerlo desde la distancia.

Sunday, February 01, 2009

Redeption SONg




han pasado 10 años desde que cambió mi vida en un campamento que me pillaba con tiernos 16 añitos. y al igual que en aquel entonces, lo esperé con inseguridades sobre lo que me esperaría, y temeroso de como me/te recibirían.

la foto quizás lo muestra con simplesa: un grupo de gente al fondo, los ojos cerrados y de espalda a lo que venía.

pero hay veces, al parecer, en que es necesario saber desde donde venimos para saber para donde vamos.

eso si, esta vez hubo un bello final. uno que hablaba del mismo cabro de 16 que luego de una semana de contacto directo e intenso con El Jefe, no puede más que agradecer todo lo que he recibido sin merecer (a pesar de las constantes necedades e incogruencias entre el dicurso y la acción). para muestra un botón: un pequeñito que es elegido "Rey de Campamento" y que lo celebra como quien se ganara un millón de dólares, y de paso, un cabro de 16 que ahora es papá y que se le caen las lágrimas de orgullo y agradecimiento por, de nuevo, recibir más ternura y dulzura de la que un corazón duro puede recibir. quizás no soy tan rudo como me creo.